No siempre el dibujo ha sido tomado como punto de partida para reducir a representación el campo de la realidad; no se ha empleado sólo para crear imágenes conectadas con el sueño y la invención fantástica, transgrediendo sus límites y aproximándose a la pintura. No ha servido únicamente de código gráfico al uso de los diseñadores para obras programadas; ni recurso de pintores y escultores. También ha sido visto como escritura sígnica, es decir, como caligrafía dotada de sentido plástico y como actividad gestual de la mente y el cuerpo. Este último no es, por cierto, un camino fácil de abordar; concurren en el gestualista y el calígrafo ciertas condiciones neuromotrices desarrolladas con paciencia y precisión; las pulsiones de este lenguaje requieren de un profundo estado de concentración por la cual la rapidez capta esencialmente el ritmo del pensamiento a través del desplazarse de la mano y del cuerpo que exteriorizan y finjan la impronta táctil.
Juan Calzadilla Dibujo Gestual y Caligrafía Espacio y Tiempo del Dibujo en Venezuela